Aunque su patrimonio monumental sea más reducido que el de otros municipios del sur lucense, Bóveda se esfuerza por promocionar sus atractivos como un importante complemento de la oferta turística de la comarca de Lemos.
Este esfuerzo se centra básicamente en el mantenimiento de dos rutas de senderismo que suman en conjunto unos trece kilómetros y que permiten conocer las principales singularidades de la zona.
El itinerario más largo, de 7,6 kilómetros, es la ruta circular de Penacova, de la que forma parte la antigua ferrería del mismo nombre, que junto con la de Seoane do Courel es la única de la provincia restaurada de forma íntegra. El punto de inicio de la ruta está en la salida de la localidad de Rubián hacia Eimer. El itinerario discurre por zonas de gran interés paisajístico, entre las que destaca el mirador de Serra de Penas, que permite avistar una gran extensión de una de las zonas menos conocidas del valle de Lemos.
La otra ruta de senderismo, de 5,4 kilómetros, comienza en el vivero forestal de Os Trollos -donde hoy se celebra la decimocuarta edición de la Festa dos Avós de Bóveda- y finaliza en la capital del municipio.
El itinerario discurre inicialmente por la zona de Ribas Pequenas, donde se puede contemplar la Casa do Coronel, una antigua vivienda en forma de pazo que constituye un interesante ejemplo de arquitectura tradicional.
Más adelante, junto a un puente que cruza el río Mao, se puede visitar el Muíño do Maseda, uno de los pocos molineros harineros de la comarca que siguen funcionando hoy en día. El último kilómetro del trayecto, que discurre igualmente a orillas del Mao, coincide con un paraje de especial interés: el área recreativa del Muíño do Xil, una antigua construcción rehabilitada en tiempos recientes, en la que se encuentra también la Fonte do Muíño, un manantial muy afamado entre los vecinos de la zona cuyas aguas brotaban a una temperatura un poco más alta de lo que sería normal.